12/04/08

Venga la Esperanza... Pase por aquí

Desde la instauración del "nuevo" gobierno cubano, yo entre tantos compatriotas hemos seguido, desde muy discímiles y distantes geografías, con expectación y esperanza el día a día de Cuba, al final y como ha sucedido siempre desde que tengo uso de razón, tras las tibias ilusiones, regresa rotundo el desengaño del inmovilismo cada vez más decadente; la tristeza de constatar el irremediable empantanamiento de un pueblo que bien merecería un poco de felicidad y bienestar después de tanta y tan falsas "epopeyas" inútiles. Una vez más ningún cambio o reforma significativa. Cuando los cubanos podamos decir sin miedo, en nuestro país, lo que pensamos y no seamos perseguidos, amenazados o encarcelados por ello, cuando nuestro trabajo "produzca" un salario digno, cuando podamos salir y entrar de la patria sin tener que pedir permiso, cuando podamos asociarnos libremente, diseñarnos nuestro futuro, formar empresas propias, entonces estaremos hablando realmente de cambios, todo lo demás son insignificancias y simulación que si acaso beneficia a un sector muy reducido de la sociedad con acceso a las divisas.
No obstante, tengo fe en que muy pronto nuestro pueblo terminará por avistar y reformularse un futuro sin consignas ni batallas de ideas, un futuro donde el individuo merezca confianza y sea respetado por sí mismo, donde el talento y las cualidades de la persona no estén condicionados por su ideología sino por su justo y suficiente valor. Ojalá y todavía estemos a tiempo de evitar males mayores y peores calamidades sociales y económicas. Que la inteligencia y la generosidad puedan sobreponerse a la terca crueldad del poder y la egolatría que una vez más le deje a los cubanos como única opción la ilegalidad, la corrupción y la penuria, o,el exilio, la cárcel o aventurarse a esperar del mar la piedad y la permisibilidad para vivir con el decoro que sus gobernantes les prohibieron.

José Manuel Hidalgo Dominguez
Artista plástico
España
10 de abril de 2008.


Venga la Esperanza... Pero con AMOR